INFRAESTRUCTURA Y PATRIMONIO PORTEÑO

El renacer de la Torre Espacial: licitan obras por $3.500 millones para renovar sus ascensores y reabrir el mirador más alto de Buenos Aires

El Gobierno de la Ciudad impulsa la modernización del emblemático ícono de Villa Soldati, inactivo para el público desde 2003. El proyecto contempla elevadores de alta velocidad y la recuperación integral del mirador situado a 175 metros de altura.

La Torre Espacial del Parque de la Ciudad, una de las estructuras más altas y representativas de Sudamérica, se encamina a recuperar su antiguo esplendor. Tras décadas de funcionamiento intermitente y más de 20 años sin acceso continuo para el público general, el Gobierno porteño lanzó la licitación pública para renovar completamente sus ascensores y adaptar la estructura a los estándares de seguridad modernos.

Con una inversión proyectada en $3.500 millones de pesos, la iniciativa prevé el desmonte de los antiguos equipos instalados en la década de 1980 y la colocación de dos elevadores de última generación. El objetivo principal es garantizar el mantenimiento técnico del gigante de hormigón y abrir el camino para su esperada reapertura turística.

Tecnología de punta para volar a 175 metros

El pliego licitatorio detalla el recambio de las cabinas y sistemas electromecánicos por elevadores inteligentes de alta velocidad.

  • Velocidad y capacidad: Los nuevos equipos alcanzarán una velocidad de desplazamiento de 240 metros por minuto (4 metros por segundo), permitiendo trasladar hasta 24 personas por viaje.
  • Eficiencia y seguridad: Operarán bajo un sistema automático dúplex con frecuencia variable e imanes permanentes, lo que reducirá drásticamente el consumo energético y ofrecerá registro inteligente de fallas en tiempo real.
  • Plazo de obra: Se estima que los trabajos demandarán cerca de 18 meses a partir del inicio de las tareas.

Entre el mito de Excalibur y la mística de Interama

Inaugurada formalmente en 1985, la estructura fue diseñada como la atracción estrella de Interama, el ambicioso proyecto concebido a finales de los años 70 que buscaba convertirse en el «Disney de Sudamérica». Con sus 208 metros de altura total (que alcanzan los 220 metros sumando sus antenas), la torre domina el horizonte del sur porteño.

Más allá de su ingeniería, el ícono arquitectónico está envuelto en una leyenda urbana muy arraigada: su silueta afilada y sus plataformas concéntricas simularían a Excalibur, la mítica espada del Rey Arturo empuñada e incrustada en la tierra.

Historia de un ícono en pausa

El mirador principal de la Torre Espacial —ubicado en la plataforma superior a 175 metros del suelo— ofreció durante años una panorámica única de hasta 80 kilómetros, permitiendo divisar en días despejados la costa uruguaya.

Sin embargo, el declive progresivo del complejo tras la crisis del parque culminó en la clausura preventiva del mirador en 2003. Aunque existieron intentos aislados de reactivación y aperturas esporádicas entre 2011 y 2017, la falta de una actualización tecnológica de fondo impidió su continuidad.

El reciente plan de renovación, que comenzó semanas atrás con la instalación de un nuevo sistema de iluminación decorativa exterior, busca integrar definitivamente a la Torre Espacial en el circuito cultural y turístico de Buenos Aires, devolviéndole a la Ciudad una de sus postales panorámicas más impactantes.