Una encuesta lanzada por el Gobierno de la Ciudad abrió una fuerte controversia en la Comuna 8. La iniciativa, impulsada por planteos de un sector comercial sobre la «carga negativa» o la confusión del nombre, despierta la resistencia de historiadores y referentes barriales que defienden el origen del barrio más austral de Buenos Aires.
Una reciente iniciativa del Gobierno porteño encendió la mecha del debate en el extremo sudoeste de la Capital Federal: ¿debe Villa Riachuelo cambiar su nombre histórico? Un correo electrónico enviado a los habitantes de la Comuna 8 —integrada además por Villa Lugano y Villa Soldati— invitó formalmente a los vecinos a opinar si la denominación actual los representa, lo que desató un cruce de posturas entre la especulación comercial, el sentido de pertenencia y el rescate de la memoria urbana.
El argumento oficial sostiene que la consulta surgió en reuniones barriales para atender «inquietudes vecinales». Sin embargo, desde el propio territorio aseguran que la movida responde al interés de un sector minoritario de comerciantes y operadores inmobiliarios que buscan unificar la zona bajo la marca de Villa Lugano o eliminar la palabra «Riachuelo», a la que le atribuyen un prejuicio o estigma comercial.
Un mapa pequeño, una confusión histórica
Ubicado en el límite con el conurbano, junto a la Avenida General Paz y el Puente La Noria, Villa Riachuelo es una franja acotada de unas 9 cuadras de ancho por 11 de largo en la que residen unos 14.000 habitantes. Aunque comprende hitos clave de la geografía porteña —como el Autódromo Oscar y Juan Gálvez (150 hectáreas), el Parque Sur y la Reserva Ecológica del Lago Lugano—, carece de un límite físico contundente con Villa Lugano.
Esa continuidad urbana provoca que muchos residentes de la zona se autoperciban llanamente como «de Lugano», desconociendo los límites políticos de un trazado que nació formalmente mucho antes.
La paradoja del barrio pionero
Especialistas e historiadores recuerdan que, lejos de ser un apéndice de sus vecinos, Villa Riachuelo es el barrio más antiguo de la zona.
- 1888: Se proyectó la traza barrial ligada a un plan de canalización del río que no se concretó, pero que dejó fijado el nombre en los planos oficiales por ley nacional. En su suelo se hallaron además vestigios arqueológicos de asentamientos prehispánicos de los pueblos querandíes.
- 1908: Surgieron Villa Lugano y Villa Soldati, fundadas dos décadas después por la iniciativa del pionero José Soldati.
«Pretender unificar todo como Villa Lugano por una cuestión de marketing sería borrar la historia de un barrio que existía antes que los demás. ¿Qué pasaría si un grupo de vecinos propusiera cambiarle el nombre a Recoleta porque se la asocia con un cementerio?», cuestionó Cristian Bentivenga, ex presidente del Consejo Consultivo de la comuna y referente barrial, al criticar lo que considera un apresuramiento oficial.
Por su parte, María Beatriz Speranza, al frente de la Junta de Estudios Históricos y Culturales de Villa Lugano y Villa Riachuelo, vio la controversia como una oportunidad pedagógica: «Sirve para difundir la historia y hacer que el barrio deje de vivir de espaldas al río. La realidad histórica marca que son dos territorios distintos».
Los pasos para una modificación inédita
De acuerdo con la Ley 1777 de Comunas, para que una modificación de este calibre avance se requiere una consulta popular aprobada que posteriormente debe ser debatida y ratificada por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
No obstante, las primeras reacciones en reuniones y redes sociales indican que la mayoría de los vecinos tiende a inclinarse por mantener el nombre original. Si la tendencia de la encuesta confirma el apego a la denominación histórica, la propuesta quedará archivada, dejando en claro que el valor patrimonial del sur porteño está lejos de rematarse al mejor postor.
