La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó una profunda reforma al sistema de Verificación Técnica Vehicular. Tras el impulso desregulador del Gobierno nacional, se desarma el monopolio de las 7 plantas actuales, los precios quedarán a criterio de cada taller habilitado y los autos 0 km no deberán verificar hasta cumplido el lustro.
En sintonía con las políticas de desregulación impulsadas desde la administración nacional, la Ciudad de Buenos Aires avanzó con un cambio estructural en el esquema de la Verificación Técnica Vehicular (VTV). La Legislatura porteña sancionó una ley —con 36 votos a favor y 19 en contra— que transforma de manera radical tanto la frecuencia con la que los conductores deben realizar el trámite como los lugares habilitados para hacerlo.
La iniciativa acaba con el esquema cerrado de las siete plantas concesionadas en el territorio porteño para abrir paso a un mercado abierto. A partir de esta norma, se creará el Registro Único de Talleres de Verificación Técnica Vehicular Obligatoria y Calificados, lo que permitirá a talleres mecánicos independientes, concesionarias e importadores brindar el servicio, siempre que cumplan con los requerimientos técnicos y de equipamiento exigidos por la ley.
Nuevos plazos: revisión a los 5 años y renovación bianual
Uno de los puntos con mayor impacto directo para el bolsillo de los automovilistas es la modificación en las frecuencias de control:
- Primer control: Los vehículos 0 km ya no deberán realizar la VTV a los 4 años, sino que tendrán un plazo de gracia de 5 años desde su salida de la concesionaria. Durante ese período inicial, los conductores recibirán una identificación visual gratuita.
- De 5 a 10 años de antigüedad: Una vez superado el primer control, la VTV tendrá una vigencia de 24 meses (2 años).
- A partir del décimo año: Solo cuando el vehículo cumpla los 10 años de antigüedad, la revisión volverá a ser exigida de forma anual.
Libre competencia y fin de la tarifa fija
Otro cambio sustancial es la desregulación económica del trámite. El Gobierno porteño dejará de fijar tarifas mínimas o máximas fijas. A partir del nuevo sistema, cada taller o concesionaria habilitada determinará el costo final del servicio, el cual deberá incluir el valor del certificado y la oblea correspondiente. La medida busca fomentar la competencia de precios entre prestadores.
Para evitar relajamientos en los controles de seguridad vial, la ley establece que cada establecimiento deberá contar obligatoriamente con un Director Técnico responsable (ingeniero o técnico matriculado en la Ciudad) y mantener un estricto registro digitalizado. Quienes incumplan las normativas o utilicen repuestos no autorizados enfrentarán sanciones severas, que van desde apercibimientos hasta la quita definitiva de la licencia.
Cómo será la transición y qué pasa con las patentes
El despliegue del nuevo esquema se realizará de manera progresiva, condicionado al vencimiento de los contratos actuales con las plantas verificadoras, previstos mayormente para fin de año.
Pese a los cambios en sedes y plazos, se mantienen reglas clave de funcionamiento:
- Cronograma por patente: Se conserva el orden por el último número de dominio (ej. noviembre para patentes terminadas en 1; febrero para el 2; marzo para el 3, y así sucesivamente).
- Reverificación gratuita: En caso de que un vehículo sea rechazado o reciba observaciones, el propietario dispondrá de 60 días hábiles para reparar la falla y realizar la reverificación sin costo adicional.
- Casos especiales: Los autos clásicos o de colección (con más de 30 años) tendrán condiciones técnicas adaptadas, mientras que vehículos pesados (más de 3.500 kg) se someterán a una Inspección Técnica Especial anual. Taxis y remises mantendrán su régimen actual.
Con esta decisión, la Ciudad se alinea a la desregulación nacional de la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) y marca un claro contraste con la Provincia de Buenos Aires, donde las autoridades ya anticiparon que no se sumarán a la desregulación y mantendrán el esquema concesionado vigente.
